viernes, 11 de marzo de 2016

Sesión I: 8 de marzo de 2016


En esta sesión a través, fundamentalmente, de las actividades realizadas en el aula he aprendido los conceptos de base de esta materia: lengua inicial, segunda lengua, lengua habitual, lengua de trabajo y lengua vehicular, en relación a los contextos de uso. 

Primero, se han expuesto los conceptos de lengua materna y lengua extranjera a través de los características que creemos que son propias o compartidas. Así, se hace referencia a los procesos de adquisición y aprendizaje: el primero, se asocia a las lenguas maternas mientras que el segundo, a las lenguas extranjeras. Sin embargo, esta diferenciación es defendida por algunos teóricos; otros, no hacen esta distinción y una tercera propuesta, postula que tanto el proceso de adquisición como el de aprendizaje se pueden dar en las lenguas extranjeras como en las lenguas maternas.

Asimismo, se ha explicado la diferencia entre transferencia positiva y transferencia negativa: la primera, sirve como estrategia para aprender la lengua extranjera a partir de la L1; mientras que, la transferencia negativa suponen interferencias desde la L1 que dificultan el aprendizaje de la L2, como falsos amigos. Por esta razón, gran parte de las métodos de enseñanza de lenguas extranjeras, fundamentados en teorías lingüísticas, rechazan el uso de la L1 en el aula para, así, evitar la transferencia negativa y llevar a cabo la inmersión lingüística en la lengua meta, simulando la adquisición de la lengua inicial de los aprendientes. Por ejemplo, el método directo se adscribe a estos presupuestos. Sin embargo, algunos autores defiende el uso de la L1 en el aula a través de la enseñanza de estrategias metalingüísticas encaminadas a la transferencia positiva. 

En cuanto a las diferencias en la didáctica de la L1 y la lengua extranjera, coincido con el profesor Carlos Varcárcel de que se debería adoptar el enfoque comunicativo en la enseñanza de lenguas primarias, ya que continúa siendo marginal su implementación en los centros educativos. En la enseñanza de L1 continúa enfocada al aprendizaje memorístico de contenidos relacionados con la gramática, morfología y ortografía; mientras que se descuida el desarrollo de la expresión y producción oral y escrita. También, es necesario introducir la competencia intercultural, ya que sólo se tiene en cuenta la variedad estándar del español sin prestar atención al resto de variedades lingüísticas ni la relación con el resto de lenguas con las que estamos en contacto. 

Después de la actividad, se ha tratado el concepto de segunda lengua que, generalmente, se considera la lengua que se adquiere/aprende después de la L1. Algunos autores diferencian entre segundas lenguas ambientales, como el castellano o el gallego en Galicia, y segundas lenguas no ambientales, que se pueden identificar como lenguas extranjeras.

A continuación, a través de la segunda actividad, se han explicado los contextos de uso en relación con los términos de lengua habitual, lengua de trabajo y lengua vehicular. Así, por ejemplo,  el inglés, el alemán y el francés supondrían lenguas de trabajo en la Comisión Europeo; mientras que el inglés puede ser la lengua vehicular entre estudiantes que necesitan comunicarse entre ellos pero hablan lenguas diversas. En cuanto al concepto de lengua habitual, se pueden tener varias lenguas como habituales; sin embargo, hay hablantes bilingües o monolingües que sólo tienen una lengua habitual, a estas personas se les conoce como monolinguoides. Asimismo, también puede darse el caso de bilingües que sólo emplean una de las lenguas en el contexto educativo, se hablaría entonces de bilingües escolares. 

De estas cuestiones se deduce la importancia de identificar cuáles son las necesidades lingüísticas y por tanto, usos de la lengua que desea aprender el alumnado, para planificar el proceso de enseñanza y aprendizaje de acuerdo con estas consideraciones.


Preguntas finales para reflexionar

¿Estamos educando monolinguoides?¿Hay que llevar el proceso de enseñanza-aprendizaje fuera del aula?
Por mi experiencia, la respuesta es un sí rotundo, tanto en el caso de lenguas extranjeras como en lenguas primarias ya que, sigue siendo común que la enseñanza esté enfocada al aprendizaje de la gramática y la memorización de listas de léxico. El resultado de este aprendizaje no permite hacer frente a las necesidades comunicativas que surgen en una gran variedad de situaciones comunicativas, sobre todo, cuando implican la expresión oral. Esta circunstancia suele conllevar a que se restrinja el uso de la(s) lengua(s) secundaria(s) al ámbito escolar y por tanto, a que el hablante sea un monolinguoide. Por ello, creo que se debería implementar el cambio metodológico de forma efectiva. Asimismo, se debería tener en cuenta también el uso de la lengua fuera del contexto para evitar estas situaciones en las que una lengua se emplea únicamente en el aula; siendo las nuevas tecnologías un recurso importante para lograr este fin.  

Sobre el propio desarrollo de la sesión
Las actividades de trabajo colaborativo, aunque sean breves, son muy valiosas porque aprendo de forma significativa los contenidos teóricos a través de la interacción con las compañeras y el profesor. Es, por tanto, una dinámica que mantiene mi atención y me motiva.
Como aspecto negativo de la sesión, hubiese preferido que el descanso se realizase un poco antes pues ya me empezaba a sentir demasiado cansada.

1 comentario:

  1. Hola Itziar:

    Me ha gustado cómo has explicado todo lo que vimos en la primera sección. También, fue interesante saber tu experiencia en la enseñanza y en el aprendizaje de idiomas.
    Saludos!

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